El sector del transporte alerta: vetar el CAP online pone en jaque el relevo generacional
La exclusión del aula virtual en la formación continua de los conductores amenaza con agravar la crisis de personal en un sector que ya necesita 30.000 profesionales.
El Clúster Académico del Transporte y la Movilidad Segura y Sostenible ha lanzado una advertencia contundente al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible: rechazar la implementación de la modalidad online (teleformación y aula virtual) para la renovación del Certificado de Aptitud Profesional (CAP) supone un «riesgo inasumible» para la viabilidad futura del sector logístico en España.
Esta reacción surge tras conocerse que el nuevo proyecto de Real Decreto, destinado a modificar la normativa actual, podría dejar fuera la formación digital para el CAP de Formación Continua, aquel que los conductores profesionales deben renovar obligatoriamente cada cinco años.
Una barrera para la modernización y el talento
Entidades como ASTIC, la Fundación Corell y AT Academia del Transportista consideran «incomprensible» que, en pleno proceso de transformación digital, se penalice el uso de herramientas tecnológicas en la educación.
El sector señala tres consecuencias directas de mantener un modelo exclusivamente presencial:
- Freno al relevo generacional: Los jóvenes nativos digitales perciben la formación rígida y presencial como un obstáculo arcaico, lo que desincentiva su entrada en la profesión.
- Dificultades de conciliación: Para un conductor en activo, con jornadas largas y alta movilidad, asistir presencialmente a cursos es logísticamente complejo. El aula virtual permitiría cumplir con la obligación formativa desde cualquier lugar, favoreciendo el descanso y la vida familiar.
- Abandono rural: Los profesionales que residen en zonas alejadas de los centros de formación urbana se ven obligados a desplazamientos innecesarios, añadiendo costes y tiempo a su recualificación.

Contradicción con Europa
Luis Miguel Soto, CEO de AT Academia del Transportista, ha destacado que los conductores necesitan «flexibilidad y no más trabas». Desde el Clúster recuerdan que la Directiva (UE) 2022/2561 ya contempla y respalda el uso de herramientas digitales para la formación de conductores, siempre que se garantice la calidad y el control biométrico de los alumnos.
España, al restringir esta modalidad, no solo iría a contracorriente de la normativa europea, sino que perdería competitividad frente a otros países que ya están integrando la teleformación para agilizar la capacitación de sus flotas.
En conclusión: El sector urge al Gobierno a reconsiderar el borrador y alinear la formación del transporte con la realidad tecnológica del siglo XXI, entendiendo que la flexibilidad no es enemiga de la calidad, sino aliada de la eficiencia.
